Chucorampi. El reino de los cerditos



Chucorampi.
El reino de los cerditos
Erase un pueblo muy diferente a las demás, a simple vista no se hubiera notado todos lo detalles que un ojo avizor si se hubiera percatado. Se hubieran percatado de sus calles todas bien puestas las piedras labradas. Sus casas todas habitadas. En ellas se desenvolvían todos los runas de Chucorampi que tenían un sobre nombre muy particular y muy largo. Los tranca puertas con Chiclayo y roba burros guarda en el terrado. La paradoja describía la ingenuidad de su carácter y de su parsimonia para hacer las cosas. Les gustaba entretenerse corriendo a las gallinas que entraban a sus corrales, pero no para matarlas, si no para espantarlas. Pero ocurrió un hecho que puso todo de pies y cabeza a haber recibido la maldición de Catequil, por haber hecho una afrenta al sapa Inka que nació en su territorio, prefiriendo a uno que le decían venado, por tener mucha suerte en que su mujer se vaya con otro y el lo traía, rogándole que vuelva a su casa. Por ello Catequil les dio razón y conocimiento a todos los animales de la comarca, desplazando a los runas en el gobierno de Chucorampi.
Todos los animales que habitaban en Chucorampi, una vez que tomaron razón y conocimiento, decidieron afrontar el gobierno de su pequeño pueblo; tal es así que nombraron a los borregos como integrantes de la mesa directiva para que presidan las elecciones. Algunos propusieron que el runa al que llamaban venado lo nombraran como integrante también, pero todos al unísono se opusieron; pues veían que era muy mentecato y llorón. Pero todos los cabritos abogaban por el, pues decían que por su consejo los runas habían apreciado a venado para que hagan el agravio al Gran Sapa Apu Inka y con ello todos los animales ahora tenían la potestad de tener el gobierno del pueblo. Por allí salió un cerdito de Huayatan que salió también en su defensa, pero en su mente tenia las intenciones de manejarlo, ya que su aspiración era tener todo un porquerizo lleno de chanchitas, solo para el. Era el más lujurioso, pero también el más hábil. Hasta se había dado la chanza de engañarle al zorro que vivía por los cahuides. Como contaba con la anuencia de los borregos, por fin nombraron en el comité electoral al venado.
Llegada las elecciones, los candidatos ofrecían el oro el moro; algunos ofrecían hierba para todo el año, que se les haría llegar a su misma vivienda, para que no tengan que caminar hasta las chacras a recogerlo o comerlo, por lo que se evitaban el desgastar sus pies y sus pezuñas. Otro candidato ofrecía hacer debajo de Chucorampi la cueva más grande para que en épocas de lluvias todos se guarezcan y no tengan tampoco frio en las frías heladas. El candidato que se hacía pasar como el amigo de todos pregonaban que si le daban el gobierno del pueblo el les daría todos los días agua caliente para que no se resfríen en las heladas de los inviernos. Y así por el estilo, todos los candidatos trataban de mejorar su presentación; si hasta el zorro, que es el animal más astuto y ladrón, que había sido botado del pueblo por ser ladrón en conjunto con sus hermanos, había regresado muy orondo al pueblo y pretendía ser gobierno de la comunidad. Pero no contaban que el cerdito, ya se había adelantado y tenía como vocero y jefe de campaña al venado que por cierto había sido favorecido por los zorros en muchos latrocinios, pero que ahora los traicionaba por haberle ofrecido más dinero su nuevo protector. Otro candidato se fue por toda la comarca repartiendo hierba y sal, y dándoles mejor forraje a los animales mas tiernos, con la promesa que en las fiestas principales les tendría en cuenta para darles muchos obsequios y regalos.
Bueno al final llego el día esperado y todos los candidatos apostados en el local de votación miraban a cada uno de los electores; hasta el zorro se acerco al local de votación, con la creencia de que los animales siempre votaban por la estrella de los zorros ya como animales siempre estaban dispuestos a marcar la estrella y por ello pensaba que el podría ganar, ya que si ponían a una vaca como candidato bajo la insignia de la estrella de los zorros, ella ganaría. Así lo habían hecho cuando el ganó las elecciones, sin saber ni leer ni escribir, pero muy hábil para robar. Se sentía muy ganador el malandrín del zorro.
Cerrada la noche, termino el sufragio universal de los animales de Chucorampi y se pusieron a contar los votos. En un principio casi ninguno de los candidatos obtenía la votación suficiente para resultar ganador. Eso es lo que le informaban al chanchito sus amigos al interior de la sala electoral; pero también el zorro tenía sus compinches como el venado runa que había sido comprado como albañil en una comunidad que crecía pencas de zuro, una planta maldita que al solo comerlo los animales se morían, por ello por esa zona solo vivían gentiles malolientes y arrebatados, casi primitivos, por lo que no se les consideraba runas, si no todo lo contrario a Runas. Algunos se habían emparentado con animales, eran seres abominables. El mismo Venado se emparento con un puerca, ya que su huarmi cada vez que le dejaba sola se emparejaba con algún runa o también con algún animal que estuviera pasando por allí. Por fin termino el conteo y salieron los integrantes de la mesa. En la cabeza iba el venado y los borregos a su costado como integrantes de la mesa electoral, con el papel en que habían contado los votos para cada uno de los candidatos. En la mesa nombraron al venado runa como presidente, por varias razones, pues era muy hábil en engañar a los poderosos. Entonces el salió al frente con el papel a leer los resultados electorales. Con voz potente empezó a dar los resultados que habían convenido con los borregos, pues si bien el zorro gano con su estrella, el Cerdo les ofrecía más dinero y declararon como ganador al Cerdo de Huayatan. Éste muy emocionado giro en sus dos pezuñas como una bailarina de ballet muy regordeta, llamo a su cerdita que era tan flaca, pero tan flaca que se le veían los huesos de su panza; pero no crean que era la única chancha que tenía nuestro amigo Cerdin, el tenía mas, se creía el cerdo mas garañón y cerda que veía le ponía el ojo y en ella tenia cerditos.
Vino la imposición de la banda municipal al Cerdito, quien a la fecha se había terminado toda la cebada para aparecer mas gordo y cebón. Todo para admiración de las cerditas. Se hizo los preparativos pertinentes a fin de que la fiesta no desluciese con el Cebón Municipal. Así que la fiesta todo un acontecimiento en toda la comarca y hasta el Zorro Mayor que es el jefe de todos los Ladrones conocido como Gabriel estuvo en la diversión, más que todo para ver si podía llevarse algo de esa comunidad para su bolsa personal.

Terminada la fiesta, se quedaron los problemas, como la basura que habían hecho todos los invitados. Se puso a pensar, pero también tenia el problema que necesitaba comida para sus cerditas y cerditos que recién habían nacido. Así que pensó!, Voy a arreglar de una vez este asunto, Encargo a que se haga unas pozas de oxidación a los zorros para procesar allí toda la basura. Después vinieron los patos. Gansos, pues necesitaban un sitio donde decolar de sus largos viajes. Eso si que era un poco difícil de resolver, pero ya pensaría en la solución…

Seguirá.
Túpac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos.
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com

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Acerca de Yanawarmi Yupanqui

Cosas de la vida
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